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DENUNCIAN A LOS ROSENTHAL

Los ex empleados de Diario TIEMPO denunciamos a la Corte de Apelaciones por favorecer a la familia Rosenthal.

Los ex empleados de Diario TIEMPO denunciamos ante la comunidad nacional e internacional que este día (28/10/2020) la Corte de Apelaciones del Trabajo de San Pedro Sula emitió una sentencia al margen de la ley para favorecer descaradamente a la familia Rosenthal en la demanda que entablamos para exigir el pago de nuestras prestaciones.

Las magistradas de esa corte, Martha Elena Chinchilla Rodríguez, Karla Ferrera Álvarez y Brenda Celina Hernández Ferrufino en contra de las leyes laborales de Honduras liberaron de todas las responsabilidades a empresas del Grupo Continental que, por tener relación económica solidaria con Diario Tiempo, el juez de primera instancia les había ordenado que pagarán nuestras prestaciones.

Y de manera descarada, esas tres magistradas, afines a Yani Rosenthal, decidieron que Diario Tiempo no debe pagarnos el AUXILIO DE CESANTÍA (conocido como prestaciones) en una franca aberración jurídica y violación al Código del Trabajo de Honduras pues no fuimos nosotros los que renunciamos al trabajo, sino que fueron los Rosenthal quienes nos dejaron en el abandono y nos despidieron indirectamente, lo cual, en su momento, lo confirmó la Secretaría del Trabajo.

Con la mala intención de taparle el ojo al macho, creyendo que no despertarian sospechas en la ciudadanía, estas tres magistradas decidieron que Diario Tiempo de la familia Rosenthal solamente debe pagar la suma de 81 punto 4 millones con 119 punto 93 lempiras a 222 ex trabajadores por concepto de derechos adquiridos de manera proporcional, el décimo tercer mes, décimo cuarto y vacaciones, excluyendo el pago la cesantía que el Código Laboral establece en claramente.

Esta situación ya la habíamos previsto y por esa razón hemos estado con muchos días de anticipación denunciando las intenciones injerencistas de la familia Rosenthal en el Poder Judicial de Honduras, sin embargo, estamos sorprendidos por una decisión exageradamente sesgada a favor de esa familia que en ningún momento del juicio presentó pruebas para desvirtuar nuestros argumentos.

Hoy, cuando estamos tristes y afectados por las aberraciones de operadores de justicia que deben ser investigados por entidades competentes del Estado, le imploramos a los ciudadanos hondureños que no voten por Yani Rosenthal porque después estarán sufriendo las consecuencias, como ahora nos está sucediendo a nosotros.

Seguiremos peleando nuestros derechos en las siguientes instancias legales hasta llegar a cortes internacionales.

Jamás seremos derrotados por la impunidad y por una familia históricamente sedienta de poder.